Una brisa llena de vida
Una mirada perdida, unos ojos protegiendo un lamento. Todos los impulsos tratando de esconder la naturalidad y volviéndola más loca a la vez.
El tiempo puso el poder del recuerdo delante de unos ojos despistados y perdidos…
- Existe un lugar donde todo se expresa de forma conocida, pero donde no existen las palabras, ni los ojos, donde los sentidos desaparecen de forma física. La magia de los sentidos se percibe a través del sentimiento.
Es un lugar donde nada está oculto, donde se siente más allá de los límites, inundando cada deseo de mucho más de lo que la imaginación podría soñar.
De repente, los ojos se abrían y notaban humedecerse, el tacto tembloroso, desorientado, una sensación que hacia vibrar cada sentido, notando un poder inusual, pero reencontrado.
- Fue como si una brisa cargada de olores refrescantes hicieran abrir unos ojos no físicos. Una sensación abrazada como un familiar más cercano de lo que se pueda imaginar; es el yo devolviéndote la mirada, eres tú sabiendo que te sientes bien, que haces lo que sientes que tienes que hacer sin marchitar ese pensamiento nuevo, creativo, con opiniones ajenas o miedos infundados en experiencias pasadas. Es vivir el presente como sientes que tienes que hacerlo.
Entonces los pensamientos se llenaron de una descripción de lo vivido. Dejando libre a la imaginación para volver a crearse a uno mismo, como cuando eras niño y tus sentimientos puros invadían cada movimiento, ahora tienes experiencias y el poder de sentir.
Ese soplido resulto ser un golpe de energía, que atraía el reflejo de la misma intensa luz, y en el choque se produjo de forma física, dejando la marca de ese reflejo como un recuerdo imborrable.
