Miro mis dedos. ¿Como plasmar con letras? ¿Como derramar lo que mi cabeza tiene?
El tiempo ha sido generoso conmigo y me ha regalado a mi mismo, renovado.
Es como si cada palabra que tiño en esta página tuviera la obligación de penetrar en cada alma. Y una vez más me encuentro rompiendo cada restricción de mi mente, aprendo a cada instante y me educo a mi mismo. Mi maestro, la vida. Me regala experiencias constantemente, me enseña con cada una de ellas y siento lo mágico del recordar.
Tengo toda la vida para recordar quien soy realmente.
He nacido de la mano de la bondad, me educaron la generosidad y el cariño. Sentí la fuerza de la pasión, haciéndola mía. Nadé junto a la paz, sintiendo su río de libertad. Roce la mano del odio, su calor, sus fuerzas de flaqueza. Volé con la fuerza del amor y su inmenso poder, rompiendo sus ataduras a manos de la cordura, locura invadió las noches y me regalaron sonrisas eternas.
Todos son parte de mí.
Empapado por todas las experiencias de este, mi mundo, como me voy a negar, estoy esperando la próxima, la que me espera justo ahora.
