Todo aquello que busqué, que anhelaba, cada momento que imaginé, cada sueño. Todo se concentro en un mismo punto, todo estaba ahí, al alcance de mi mano.
En la búsqueda dejé sangre de GueRReRo, lágrimas muertas, sueños rotos y cicatrices.
Mis maestros ellos, mis sentimientos, mis impulsos.
Cansada, mi alma se detuvo, apoye mis manos en mis rodillas intentando recuperar aliento… respiré, y de repente.. mis ojos se abrieron. El cansancio desapareció, allí, parado estaba lo que siempre deseé. ¡Estaba ahí, lo que había estado buscando!
Se concentraba en mi.
Era YO.
De nuevo era un niño, a punto de descubrirse a si mismo en un espejo.
El tiempo dejó de latir. Sin duda me reconfortó no sentir la tibia daga del fin, inisistente.
Mi cuerpo comenzó a vivir, mi mente inició su camino a lo desconocido y mi alma sintió el alivio del despertar.
Mi corazón bombeaba la sangre con un nuevo y distinto latir. Paisajes llenos de inspiración, descubriendo puestas de sol y despertando el alba.