Un mundo de errores
Cuantos podría numerar, de cuantos me sentiría tentado a tirar y desenchufar de las conexiones de mi mente…
Cuantas meteduras de pata, cuantos errores me han hecho llorar. Cuantas palabras intentaría borrar y cuantas miradas intentaría haber controlado… No soy bueno cometiendo errores, pasan todos sin llamar a la razón.
Cuantas tentaciones de llevarlos todos al lado oscuro de los sueños, abandonarlos en una mala pesadilla y olvidarlos al despertar.
Pero no.
Son ellos cuando me despierto los que aumentan mi ego. Me enseñaron a no tomar otras malas decisiones y me ayudaron a entender a un mundo que se niega a creer que algún día desaparecerán, sin ellos no seriamos nada.
Pero si sentimos que se desgarra el alma cada vez que lo hacemos mal, ¿porque son tan necesarios?
Por que la marca que dejan indeleble en nosotros, nos recuerda, que cada día lo podemos hacer mejor que aquel que simplemente nos dejamos llevar.
