La sonrisa del destino
Caprichoso, intuitivo o casual.
Mientras imagino mi futuro, cuanto más intento planearlo, cuanto menos lo espero, entonces me sorprende.
Es como si una doble vida fuese por delante de mí y se girase en el momento preciso, sabiendo que algo bueno se acerca, entonces para, me mira y me sonríe.
La sensación que me invade es de felicidad, tranquilidad y fuerzas renovadas.
He notado que se ha parado, me ha mirado y me ha sonreído. Sobran las palabras.

